JUST PLAY! JUST PLAY! JUST PLAY! JUST PLAY! JUST PLAY! JUST PLAY!

ASCALE

Superficies que inspiran espacios

Flecha curva rosa y amarilla que es un elemento decorativo de la web de Playroom 360º
Palabra wow con estilo retro en colores vibrantes, amarillo, rojo, verde, fuxia y azul.
Botón con el texto "press to play" para iniciar vídeos de las campañas hechas por Playroom 360º
Baño con encimera y frontal de mármol azul, grifería dorada y espejo retroiluminado, uno de los ambientes del catálogo de la web de Ascale
Digital y medios
Cliente
logotipo de la marca Ascale en formato svg color blanco sobre fondo transparente
El Reto

Ascale fabrica piedra sinterizada de gran formato en L’Alcora, con la fábrica, el showroom y las oficinas en el mismo sitio. Quien va hasta allí lo entiende en cinco minutos: se planta delante de un Belvedere de tres metros y pico, lo toca, se separa para verlo entero y ya sabe si lo quiere. Nos encargaron trasladar ese recorrido a una web que sostuviera siete colecciones y decenas de modelos.

Pero la cosa no quedaba ahí. Porque al otro lado de la pantalla no siempre está el mismo perfil: unas veces es un arquitecto comprobando si esa placa aguanta una fachada; otras, alguien que reforma la cocina y quiere ver cómo le queda. Al primero la foto le sobra si no hay espesores; al segundo la tabla de datos le sobra si no hay cocina. Dos públicos, un solo catálogo y ocho idiomas: un problema de arquitectura de información antes que de diseño.

Empezamos por la estructura, no por la estética: dos rutas de entrada al mismo catálogo, una por colección y otra por espacios —cocinas, baños, salones y exterior—, para que cada perfil llegue a la ficha de producto por donde piensa. Sobre esa arquitectura, una dirección de arte que se aparta: imagen a sangre, tipografía que no compite y el dato esperando su turno.

El detalle de producto es donde se cierra la decisión, así que ahí concentramos la funcionalidad: filtros de medida, espesor y acabado, un interruptor de claro y oscuro para juzgar la misma placa sobre los dos fondos, y descarga de BIM y PDF para quien va a especificar. Todo sobre WordPress con WPML en ocho idiomas, con plantillas que el equipo de Ascale amplía sin depender de la agencia: el catálogo crece solo. Y esa misma estructura trabaja la arquitectura de marca, no solo el inventario: cada colección entra por su propia búsqueda y cada ficha acaba en dónde comprar o solicitar visita al showroom. Ahí un catálogo empieza a cualificar.

El reto:

Ascale fabrica piedra sinterizada de gran formato en L’Alcora, con la fábrica, el showroom y las oficinas en el mismo sitio. Quien va hasta allí lo entiende en cinco minutos: se planta delante de un Belvedere de tres metros y pico, lo toca, se separa para verlo entero y ya sabe si lo quiere. Nos encargaron trasladar ese recorrido a una web que sostuviera siete colecciones y decenas de modelos.

Pero la cosa no quedaba ahí. Porque al otro lado de la pantalla no siempre está el mismo perfil: unas veces es un arquitecto comprobando si esa placa aguanta una fachada; otras, alguien que reforma la cocina y quiere ver cómo le queda. Al primero la foto le sobra si no hay espesores; al segundo la tabla de datos le sobra si no hay cocina. Dos públicos, un solo catálogo y ocho idiomas: un problema de arquitectura de información antes que de diseño.

Empezamos por la estructura, no por la estética: dos rutas de entrada al mismo catálogo, una por colección y otra por espacios —cocinas, baños, salones y exterior—, para que cada perfil llegue a la ficha de producto por donde piensa. Sobre esa arquitectura, una dirección de arte que se aparta: imagen a sangre, tipografía que no compite y el dato esperando su turno.

El detalle de producto es donde se cierra la decisión, así que ahí concentramos la funcionalidad: filtros de medida, espesor y acabado, un interruptor de claro y oscuro para juzgar la misma placa sobre los dos fondos, y descarga de BIM y PDF para quien va a especificar. Todo sobre WordPress con WPML en ocho idiomas, con plantillas que el equipo de Ascale amplía sin depender de la agencia: el catálogo crece solo. Y esa misma estructura trabaja la arquitectura de marca, no solo el inventario: cada colección entra por su propia búsqueda y cada ficha acaba en dónde comprar o solicitar visita al showroom. Ahí un catálogo empieza a cualificar.

La jugada:

Más highscores: